Si algo puedo decir acerca del asunto del “coleccionismo” es que de ningún modo debería existir la posibilidad de conjugar el verbo: ¿coleccionaría?, ¿coleccioné?, ¿coleccionaré? Imposible. No caben pretéritos perfectos ni imperfectos, ni participios, ni condicionales, sólo presente, y para ser justos con nuestra rica lengua, gerundio, porque esto no tiene fin. El acto de coleccionar es un impulso en si mismo y yo colecciono Teatros de Papel.
Mis teatros son para mi arte inspirado en arte, edificios reales que alguien redujo y dibujó y que, para disfrute de los primeros propietarios y del último (que de momento soy yo), alguien editó.
La historia de mi colección comienza hace unos años cuando mi hermana Victoria accedió a que yo conservara un tesoro de nuestra familia que ella restauró con cariño y paciencia. Un juguete con el que tuvimos la suerte de vivir historias inventadas y escritas sabiendo que se trataba de algo muy especial, el Teatrito Seix Barral de nuestro padre, Damián, y de su hermana Marujeta (una mujer fuera de lo común). Un juguete con el que ellos vivieron una infancia bien distinta a la nuestra, la de la guerra civil. Supongo que, pese a estar en mis recuerdos de niña, el hecho de tenerlo en casa y admirarlo a diario fue haciendo crecer un interés que se convirtió en pasión y se desencadenó durante un viaje gracias a Pau Vilalta. Él me regaló un teatrito Veneciano.
A partir de entonces, los Teatros de Papel, cajas de historias y fábulas, cajas de música y de luz, cajas de sueños y mundos se convirtieron para mí casi en una obsesión. Los busco y los encuentro. Me buscan y me encuentran. Supongo que hemos establecido algo parecido a una relación muy íntima. Yo los recupero y los cuido y ellos me hacen soñar con un mundo, el que sucede tras las bambalinas, al que estuve muy ligada hace un tiempo, y que sigo añorando…
Y casi sin darme cuenta, un buen día ordenando armarios me encontré con que tenía una cantidad enorme de teatritos. Sólo ahora, al describirla, me doy cuenta de que intento justificar esta locura. Quede pues de nuevo dicho que nunca fue consciente ni intencionada.

Hola Lucía,
llevo varios días acatarrado y aún no me he puesto a contestar los últimos comentarios recibidos en la maquinaria, entre ellos tu aviso sobre la exposición de teatritos.
Decirte en primer lugar que agradezco tus palabras en mi post porque seguramente les será de ayuda a los aficionados al tema que visiten la maquinaria. Tengo pendiente echar un ojo a la página web del museo.
En segundo lugar darte la enhorabuena por haber dado este paso en el mundo de los blogs. Este primer post me ha gustado mucho. Sería muy interesante que dedicaras una entrada a cada uno de los teatros de tu colección, para que podamos verlos, aunque solo es una idea que acaba de cruzar mi griposa cabeza.
En fin, ánimo con el blog, y saludos teatreros desde la Maquinaria de la Nube ;)
P.D: un momento, un momento!!! acabo de reparar en tus enlaces!! ¿Eres la hermana de Victoria Contreraas?? Ya decía yo que me sonaba mucho tu apellido!! ¿Y también hay un hermano fotógrafo?? (y se echa fotos con David Lynch!) Jesús Bendito, que familia tan interesante! jejeje...
Un comentario. Ya!
Esto promete. Ahora solo queda que yo sea capaz de entenderme con el funcionamiento de este lugar.
Aún no sé si es sencillo o un infierno.
Si rrose mis hermanos son artísticos en si mismos y los padres también. Ya iré enmarcando cosas.
En cuanto a tu apunte para mostrar los teatros, es lo que pretendo, si los botones me lo permiten... yo, como no, soy más de papel.
Bueno...muy bueno.
Y es verdad es como algo dificil de contar...esa magica sensacion en miniatura....
que nos atrapa al ver y ser protagonistas de un tetrillo de papel.
Felicitacions poe tu espacio.
Juan del rio
imaginero.pd: siempre, la coctelera me hace chispas en la cabeza.....
VEREIS,PARA QUIEN LO LEA.HE VISTO ESTA PAGINA DE CASUALIDAD,COMO SUELE OCURRIR ESTAS COSAS Y ME HE SORPRENDIDO QUE HAYA GENTE POR EL MUNDO QUE TENGA LOS MISMOS GUSTOS TAN ESPECIALES COMO YO.LO MIO ES EL AMOR AL TEATRO Y LA NOSTALGIA MOTIVADA POR EL RECUERDO DE LA INFANCIA,CUANDO CON 8 AÑOS JUGABAMOS A LEER Y REPRESENTAR OBRAS EN CASA DE MIS PRIMOS .ELLOS TENIAN UN MARAVILLOSO TEATRO CLASICO DE CARTON PIEDRA CON TODAS LAS ESCENOGRAFIAS Y PERSONAJES DE LAS DISTINTAS OBRAS.ME QUEDO UN DULCE SABOR A LO BIEN HECHO POR QUE ERA UNA PRECIOSIDAD.AHORA ME GUSTARIA CONSEGUIR RECUPERARA EN ALGUN LUGAR ESA MAGIA CASI IRREPETIBLE
amigos...
tanto tiempo...de verlos en estos magicos espacios...
y ahora me veo impulsado a mandrles estas lineas...tal ves por eso de que no podemos abandonar lo que queremos....
Mis saludos
y fantasticos sueños...
juan del rio
la plata
argentina
( soy de estudiantes y he festejado como un niño el gol ...jajaja)